Declarada por el Gobierno de Santa Fe en 1973
Comparsa carioca-pampeana desde 1971
El semillero del carnaval sastrense desde el año 2000
Desde principios del siglo XX hasta hoy
Sastre comenzó a organizar sus festejos carnestolendos a principios del siglo XX, cuando en su avenida principal desfilaban los carros adornados por sus dueños, quienes disfrazados presentaban a sus hijas en sociedad.
Los habitantes de la colonia se reunían para bailar y festejar el carnaval tirando serpentina, agua perfumada y talco. Tan importantes eran estos festejos, que se alquilaban equipos de alta tecnología para la época, que permitían iluminar con lámparas incandescentes esa avenida.
Con el transcurrir de los años esta fiesta se hizo tradicional en el pueblo, y fue 1962 el momento en que su organización adquirió carácter formal. En ese año la Escuela Fiscal N.º 803 se unió al Club Atlético Sastre para organizar los primeros e inolvidables Carnavales Cariocas, que se transformaron en la fiesta más importante de la región del centro oeste santafesino.
El esplendor se logró con monumentales carrozas que obtuvieron reconocimiento nacional por sus originales diseños, tecnología y calidad de terminación. Cada institución y/o comercio del pueblo se hacía cargo de la construcción de una carroza, y toda la familia bailaba y rendía honor a "su" carroza, aquella que había demandado meses de trabajo.
En el año 1971 estas diferentes agrupaciones se unieron en una sola comparsa, adoptando el nombre de "Penambí Berá", cuyo significado en guaraní es el de "Mariposas Brillosas". Con más de cincuenta años de trayectoria, esta comparsa carioca-pampeana se convirtió en el principal atractivo del carnaval sastrense. La reconocida banda musical se compone de instrumentos de percusión y de viento, haciendo vibrar no solo a sus pasistas sino también al público presente.
Desde al año 2000 acompaña a esta comparsa la alegre Penambí Berá Juniors, donde más de doscientos pequeños lucen espectaculares trajes y coreografías. Estos niños crecen bailando al ritmo carioca, forjando en sus almas la pasión sobre la que se desarrollan las fiestas de carnavales futuros.
La última noche se produce el mágico ritual de la Quema del Dios Momo, Rey-bufón que, al consumirse, culmina el ciclo de festejos y espera renacer de sus cenizas para vivir una nueva fiesta cada año.
Actualmente, la organización de esta fiesta popular está a cargo de la Municipalidad de Sastre-Ortiz, que realiza un importante aporte económico y logístico para la puesta en escena de cada edición anual. La tradición y el sentimiento es lo que moviliza: la historia se hace grande cuando se unen las intenciones, el esfuerzo y las ganas de trabajar para honrar la fiesta que identifica a la localidad.
Primeros festejos en la avenida principal. Desfiles de carros adornados, juegos con serpentina, talco y las novedosas lámparas incandescentes para iluminar el corso.
La organización se formaliza. El Club Atlético Sastre y la Escuela Fiscal N.º 803 se unen para crear los primeros Carnavales Cariocas, marcando un antes y un después en la región.
Sastre gana fama nacional por sus carrozas monumentales. Cada comercio e institución construye su propia estructura, con diseños de tecnología y terminaciones únicas.
Se fusionan las pequeñas agrupaciones para crear la comparsa Penambí Berá ("Mariposas Brillosas"). Nace la mística de su banda musical de vientos y percusión.
Gracias a la magnitud y calidad de sus festejos, Sastre es declarada Capital Provincial del Carnaval por el Gobierno de Santa Fe.
Se crea la Penambí Berá Juniors. Más de 200 niños comienzan a desfilar, garantizando que el sentimiento carnavalesco pase de generación en generación.
La Municipalidad de Sastre-Ortiz lidera la organización de este evento masivo que une tradición artesanal, ritmo carioca y el ritual sagrado de la Quema del Dios Momo.